¿casi listas?
El proyecto está avanzado y sólo quedan retocar un par de cuestiones y realizar la práctica de presentación. Increíble ya estar en noviembre y con ánimos finalizar el largo trayecto que he tenido con esta cátedra.
Al principio estaba muy decepcionada, negada y enojada conmigo porque aunque no lo quiera mido mi vida en términos de éxitos y fracasos. Y esta cátedra era mi primer fracaso de cursado universitario. Pero este año, me tomó desprevenida, con mi vida organizada en una check list que no pude cumplir.
Las vivencias de este año en torno a la facultad fueron más profundas que en los años anteriores, una gran cantidad de cosas cobraron sentido. Una frase muy cliché dice "uno no sabe lo que tiene, hasta que lo pierde" pero no encuentro mejor frase para definir este año.
Como mencionaba Rocío en su diario de campo, nos conocimos hace dos años y emprendimos un proyecto sin conocernos, en una semi lucha de poderes de quién tenía la razón. Durante mucho tiempo nuestra educación fue basada en competencias, notas altas e individualismo. Recién en la facultad, en un año poco convencional logramos ver la impronta de la conformación de buenos grupos de trabajo.
El grupo de CONCIENCIADAS que conformamos para ésta cátedra ha sido un gran apoyo para transcurrir este vertiginoso cambio de la vida a la que estábamos acostumbradas. Mica siempre ha sido super amable y es la primera que escribe cuando hay que realizar algo, tiene muchísima iniciativa. Lo mismo con Andrea, aunque no nos acompañe en esta parte final, fue de "vital" importancia en el principio del grupo al realizar los contactos con la institución.
Este año, para todas las integrantes del grupo, ha estado marcado por fuertes sucesos que nos hace muy difícil poder seguir. Lejos de poner nuestras vivencias en escala, Andrea que es la más fuerte de todas, logró tomas decisiones muy complejas en momentos tan interpelantes de su vida. Todas comprendimos cuando decidió apartarse un poco, sea por las razones que sea, todos merecemos un momento para terminar de procesar aquellas cosas que nos toca vivir.



Muy interesantes tus entradas al diario del investigador. Dan cuenta del recorrido que has ido realizando desde la primera experiencia en la cátedra hasta este momento.
ResponderBorrarSe evidencia un gran avance y un mayor crecimiento, fundamentalmente en relación al desarrollo de la capacidad de trabajo en equipo.
Solamente quisiera hacerte una observación: cuando en esta entrada te referís a que venías vos y Rocío con una formación por competencias, en realidad te estás refiriendo a una formación que fomenta o se sustenta en la competitividad. (Una competencia entre sujetos, para establecer quién es mejor y quién no) Desde este lugar cabe el entender la experiencia del año anterior en la cátedra como un fracaso.
Cuando en educación hablamos de formación por competencias, nos estamos refiriendo a una formación cuyos ejes no están puestos en los contenidos, sino en que el estudiante se apropie de saberes más complejos que contienen en sí mismo un saber conceptual o teórico, un saber procedimental, o saber hacer y un saber actitudinal que incluye un posicionamiento respecto al conocimiento, las formas de construcción del mismo, los vínculos con los sujetos, las emociones, etc.
La capacidad de trabajo en equipo, que incluimos como contenido en nuestro programa, incluye esos saberes procedimentales y actitudinales.
La formación por competencias o basada en competencias además, implica poner la mirada en los aprendizajes que el estudiante debe alcanzar y, en el caso de la formación universitaria, su horizonte formativo está dado por aquellas competencias (en términos de saberes) que se le pedirán al graduado al ejercer la profesión.
Desde este lugar también, no existe la idea del fracaso, sino de un proceso de construcción de aprendizajes que aún no había alcanzado los mínimos de desarrollo requeridos para poder ser acreditados, si es que hablamos del proceso realizado durante el año 2019.
Este año, a pesar de las dificultades propias al aislamiento y virtualización forzada del espacio curricular, se evidencia un fuerte desarrollo en esta capacidad de trabajo en equipo, lo cuál les ha permitido llegar a esta última etapa y presentarse a acreditación.
Sugerencia: no midas tu vida en términos de éxitos y fracasos ya que los mismos siempre son relativos, y todas las experiencias tienen implícita una posibilidad de aprendizaje en nuestra vida o en nuestra formación profesional.
Éxitos en las etapas que restan.!